Leyendo los testimonios de diversas mujeres, en el libro "Pequeñas cosas bellas" de Cheryl Strayed, me he dado cuenta de lo frágil que es la autoestima femenina y de las repercusiones que tiene esto en la vida y en el amor. El propósito de este post no es, en absoluto, convertir en "víctimas" a las mujeres, sino poner en evidencia aquellas acciones de los hombres que, intencionadamente o no, afectan a la autoestima de la mujer. En este sentido, quiero recalcar también que "no todos los hombres son iguales".
Algo que el hombre debe saber es que la mujer, por el simple hecho de serlo, permanentemente se va a cuestionar a sí misma. Si bien este hecho puede resultarle "cansino", (harto de oirla quejarse siempre sobre lo mismo), ha de comprender que la mujer "no lo hace por mal"; pues eso que a él le parece una estupidez, a ella realmente le preocupa. Hecha esta aclaración, he de precisar que, en las relaciones, es el aspecto físico, el ámbito que compromete con mayor frecuencia, la autoestima de la mujer. A este respecto, son muchos los comentarios "crueles" que he podido escuchar por ahí.
Hay hombres que cuestionan la apariencia de una mujer, conscientes o no, de la crueldad de su acto. "No puedes pretender criticar algo de su cuerpo y que no le afecte, lo más probable es que la hayas herido en el alma (aunque a ti, te parezca una chorrada)". Hay hombres que "ponen nota" a las mujeres. Hay hombres que insinúan a las mujeres cómo deben vestirse (yo tengo una camiseta que pone "Girls don't dress for boys). Hay hombres que, directamente les dicen, "vete a la peluquería, hazte la depilación láser o ponte tacones". Yo digo, "no dejes nunca que un hombre te dé órdenes".
Afortunadamente, hay hombres que no son como los demás; lejos de "amenazar" la autoestima de la mujer, lo que hacen es "cuidarla", darle mayor seguridad y contribuir a que se sienta mejor consigo misma. Hay hombres que se enamoran de mujeres despeinadas, en vaqueros y zapatillas. Hay hombres que le susurran al oído "estás preciosa" cuando acaba de levantarse. Hay hombres que le dicen "eres perfecta", cuando ella se mira al espejo. Hay hombres conscientes de que "el cuerpo no dura para siempre". De esos hombres soy fan y de ellos, deberían aprender todos los demás.
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lunes, 25 de mayo de 2015
jueves, 14 de mayo de 2015
Manifiesto del amor 2.0
En los últimos años, he dedicado bastante tiempo a documentarme, a leer sobre el amor, a analizar las historias que conozco (con final feliz o no) y a escuchar a la gente. Aunque he intentado establecer patrones en lo que concierne a las relaciones, he llegado a la conclusión de que es imposible; la gente es impredecible. Sin embargo, he observado en la mayoría de parejas actuales, una forma de amar, en mi opinión, un tanto antigua (del siglo pasado, de la época de nuestros padres); lo que yo denomino el "Amor 1.0". A este respecto, me gustaría proponeros una nueva forma de amor. Veamos cuáles son sus principios.
El "Amor 1.0" se fundamenta en el concepto de la "media naranja", esto es, la idea de que la otra persona nos complementa; es por eso que, en su ausencia nos sentimos "incompletos". Requiere de un feedback constante; la necesidad de ver o hablar diariamente con la pareja es un imperativo en este tipo de amor. Por otra parte, el "Amor 1.0" otorga gran importancia a la fidelidad, abriendo la puerta a sentimientos poco deseables como la envidia, la inseguridad o los celos. Este tipo de amor no contempla el hecho de compartir con la pareja experiencias del pasado o hablar sobre el interés que puedan despertarnos otras personas (siendo estas cuestiones temas tabú). El "Amor 1.0" lo practican, entre otras, las personas que quieren desde la dependencia, que no saben "estar solas" u ocupar su tiempo libre. El "Amor 1.0" es característico de los "novios".
El "Amor 2.0" se basa en el concepto "la horma de nuestro zapato", es decir, un "plus" en la vida, un suplemento y no un complemento; en presencia de la otra persona, nos sentimos más plenos si cabe. No requiere un feedback constante (salvo en el proceso de enamoramiento); no existe la necesidad acuciante de ver o hablar diariamente con la pareja. El "Amor 2.0" considera la cuestión de la fidelidad, pero no le otorga una importancia extrema; en el "Amor 2.0", los celos no han lugar. Este tipo de amor contempla el hecho de compartir con la pareja experiencias del pasado y hablar abiertamente del atractivo de otras personas (os remito a mi post "Poliamor, posible y probable"). El "Amor 2.0" lo practican las personas que quieren desde la independencia, que saben "estar solas" y entretenerse. El "Amor 2.0" es característico de los "compañeros".
Como en la mayoría de cuestiones, una cosa es la teoría y otra, la práctica. Si bien yo creo ciegamente en la posibilidad de "actualizar" nuestra forma de amar, factores sociales y educacionales frenan el cambio. Cierto es que una cosa es hablar de amor cuando no tenemos pareja y otra, cuando estamos enamorados; nuestra perspectiva cambia 180 grados. El "Amor 2.0" requiere, por su parte, de una gran fortaleza mental, alto concepto de uno mismo y confianza plena en la pareja. Una utopía, quizás. Lo que sí es posible, es el "Amor 1.5", la fusión de ambos.
El "Amor 1.0" se fundamenta en el concepto de la "media naranja", esto es, la idea de que la otra persona nos complementa; es por eso que, en su ausencia nos sentimos "incompletos". Requiere de un feedback constante; la necesidad de ver o hablar diariamente con la pareja es un imperativo en este tipo de amor. Por otra parte, el "Amor 1.0" otorga gran importancia a la fidelidad, abriendo la puerta a sentimientos poco deseables como la envidia, la inseguridad o los celos. Este tipo de amor no contempla el hecho de compartir con la pareja experiencias del pasado o hablar sobre el interés que puedan despertarnos otras personas (siendo estas cuestiones temas tabú). El "Amor 1.0" lo practican, entre otras, las personas que quieren desde la dependencia, que no saben "estar solas" u ocupar su tiempo libre. El "Amor 1.0" es característico de los "novios".
El "Amor 2.0" se basa en el concepto "la horma de nuestro zapato", es decir, un "plus" en la vida, un suplemento y no un complemento; en presencia de la otra persona, nos sentimos más plenos si cabe. No requiere un feedback constante (salvo en el proceso de enamoramiento); no existe la necesidad acuciante de ver o hablar diariamente con la pareja. El "Amor 2.0" considera la cuestión de la fidelidad, pero no le otorga una importancia extrema; en el "Amor 2.0", los celos no han lugar. Este tipo de amor contempla el hecho de compartir con la pareja experiencias del pasado y hablar abiertamente del atractivo de otras personas (os remito a mi post "Poliamor, posible y probable"). El "Amor 2.0" lo practican las personas que quieren desde la independencia, que saben "estar solas" y entretenerse. El "Amor 2.0" es característico de los "compañeros".
Como en la mayoría de cuestiones, una cosa es la teoría y otra, la práctica. Si bien yo creo ciegamente en la posibilidad de "actualizar" nuestra forma de amar, factores sociales y educacionales frenan el cambio. Cierto es que una cosa es hablar de amor cuando no tenemos pareja y otra, cuando estamos enamorados; nuestra perspectiva cambia 180 grados. El "Amor 2.0" requiere, por su parte, de una gran fortaleza mental, alto concepto de uno mismo y confianza plena en la pareja. Una utopía, quizás. Lo que sí es posible, es el "Amor 1.5", la fusión de ambos.
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